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Xabier Añua en Memoria Baskonista

Foto: Arqué. Archivo Municipal del Vitoria-Gasteiz. Añua en un tiempo muerto del Kas en 1968

Por Rubén Gazapo Ramos

Con Xabier Añua arranca el libro Memoria Baskonista, publicado en 2013. Fue el primer protagonista entrevistado por Sergio Vegas unos meses antes de su publicación. Con Añua comenzó el baloncesto en Vitoria, su impulso y empeño, fue decisivo para que el deporte de la canasta arraigase de manera tan importante en nuestra ciudad.

Si bien su última experiencia como entrenador de alto nivel fue dirigiendo durante la campaña 84/85 al Caja de Álava Baskonia. Su trayectoria en el baloncesto alavés primero, fue tomando fuerza para convertirse en un técnico de élite en el Kas de Vitoria, y después en el F.C Barcelona, tras un «erasmus» inolvidable por Nueva York. Dejemos que sea el propio Xabier quien nos cuente su historia y la historia de nuestro baloncesto.

¿Se puede decir que fuiste el pionero del baloncesto en Vitoria?

Cuando comienza a gustarme el baloncesto, todavía no se jugaba en Vitoria. Tuve un sueño con el baloncesto y otro con el jazz, cuando tampoco en nuestra ciudad había nada de jazz, por lo tanto tengo la suerte de poder disfrutar desde hace mucho tiempo con mis dos aficiones en Gasteiz.

Empecé en los Corazonistas, un día pusieron en el patio una canasta. Yo tenía 16 años y me puse muy cabezón, pidiendo que nos pusieran una canasta de madera. Los frailes nos compraron un balón que era más grande que el aro. Los partidos acababan con resultados de 3-2, 4-3 o algo así. (Risas).

Poco a poco, comenzamos a tener la rivalidad típica con los Marianistas y se fue añadiendo familias, por ejemplo los hermanos Elejalde, uno de ellos, Vicente Elejalde fue entrenador y presidente del Vasconia es sus primeros años. También los Guereñu y la Azkorreta.

Foto: Xabier Añua, el primero por la izquierda en sus p rimeros años como jugador del Phillips en el patio de Corazonistas de Vitoria

¿Cómo surgió el primer equipo que dirigiste?

Entonces hubo un momento que decidí que había que hacer algo serio y más organizado. Reuní a los mejores, entre todos ellos había un Guereñu al que llamábamos “pelopaja”, estaba Sanchón, estaba Cobas, estaba Chus Llano, tal vez el mejor jugador que ha pasado por Vitoria, aunque a él no le gustó nunca jugar a baloncesto. Así fuimos haciendo el equipo del Phillips allá por 1953.

Un proyecto que en apenas cuatro años llega a Primera División bajo el patrocinio del KAS. ¿Cómo se dio ese salto a la máxima categoría?

Nos proclamamos campeones de España de tercera división en el año 1957 y la temporada siguiente nos reforzamos con Mandojona, Elejalde, Barrena, Azkorreta y Junguitu, que alternaron con los “viejos” Cobas, Galíndez, Usatorre.

Fue en la temporada del 58-59 cuando ascendimos a Primera ya con el nombre de Club Deportivo Vitoria. Entonces ya varios años después el KAS nos ofreció su patrocinio para crear un proyecto más ambicioso.

Los jugadores que entonces no tenían el nivel para jugar en Primera, se quedaron en el CD Vitoria y en el KAS hicimos incorporaciones importantes con fichajes de dos jugadores americanos como Williams y Mathis, Chus Iradier, Txema Kapetillo, Carlos Luquero y Ángel Serrano.

Con el KAS subimos de segunda a primera sin perder un solo partido, arrollamos, nuestro americano John Mathis jugó luego en la NBA, cuando allí no jugaba tanta gente como ahora. El equipo era impresionante. El primer año en primera quedamos terceros, y jugamos un año más tarde la Recopa de Europa. Nuestra cancha era el Frontón Vitoriano, donde sobrepasábamos el aforo con creces, allí el limite del campo eran la pared y por el otro lado las sillas del público.

Foto: Pepe Laso (centro) se retira lesionado en un partido del KAS en 1966

Al mismo tiempo el Baskonia iba dando también sus primeros pasos importantes aunque varios escalones aún por debajo del KAS. ¿Qué recuerdas del equipo azulgrana?

Baskonia también iba dando pasos importantes, pasando del baloncesto provincial a la tercera división y poco después a la segunda. Por cuestiones comerciales, el KAS se trasladó a Bilbao, yo dejé el equipo, y en ese momento el Baskonia se fue convirtiendo en el equipo representativo de Vitoria, ocupando el lugar que dejaba el KAS entre los aficionados al baloncesto.

A base de mucho sacrificio y trabajo, se configuró un primer gran Baskonia con jugadores vitorianos entrenados por Pepe Laso, con quien en apenas tres años se ascendió a la máxima categoría, lo que conocemos ahora como la Liga ACB.

Pese a no estar en el Baskonia en esta primera etapa en la liga, ¿qué destacarías del conjunto baskonista en su trayectoria por la Primera división?

En esos años el Baskonia vivió una época dura porque tenía que luchar cada año por no descender de categoría, con pocos medios económicos y acertar con el americano que se fichaba cada año. Tanto Pepe Laso como Iñaki Iriarte tuvieron un mérito importante, basando las esperanzas del equipo en el jugador americano y en Carlos Luquero, que era la principal referencia.

El Baskonia a diferencia del KAS inauguró Mendizorroza, un polideportivo mucho más moderno y amplio que el Frontón Vitoriano, con un aforo superior a las 3.000 localidades.

Foto: El Correo. Essie Hollis, Xabier Añua y Terry White en un entrenamiento de la temporada 84/85

En 1983 se crea la ACB, y comienza una nueva etapa del Baskonia tras un año en Primera B, ¿cómo viviste estos cambios ya dentro del club como directivo?

Hubo un año muy duro con el fallecimiento de uno de los jugadores más importantes del Baskonia, Juanma Conde que moría de leucemia, y dejó al equipo muy trastornado. Tras un año en Primera división “B”, el equipo asciende a Primera y comienza una nueva era en el baloncesto nacional con la creación de la Liga ACB.

Ya por entonces en 1983 yo estaba de vuelta en Vitoria, tras mi etapa en el Barça, estuve unos años en Francia donde fui un año subcampeón con el Antibes, también estuve en Sudamérica enviado por el Comité Olímpico Internacional.

Entrené a la selección de Chile, Venezuela, Colombia, y tuve una oferta para dirigir a Argentina. Pero fue en la época del golpe de Estado, y la rechacé. Volví a Vitoria para ejercer como abogado y un año más tarde, en 1983, se creó la Liga ACB.

Apraiz y Sanchón tenían la intención de profesionalizar la liga, hacerla más importante. Pero al mismo tiempo sin saber mucho como dotarla de una mayor organización. Txema Kapetillo entró como general manager del Baskonia.

Foto: Xabier Añua con el Baskonia en Llodio en la temporada 84/85

En la temporada 84-85 tuviste que hacerte cargo del Baskonia. ¿Qué tal fue esta experiencia, la última como entrenador de primer nivel?

El equipo fue construyéndose poco a poco en la nueva competición. Txema Kapetillo tuvo que dejar el banquillo del Baskonia y me tuve que poner a entrenar al entonces Caja de Álava. Por una parte me picaba el gusanillo de volver a dirigir un equipo, pero al mismo tiempo con la dificultad que suponía tener que compaginarlo con mi profesión de abogado.

Nos percatamos que teníamos algo importante sobre las manos, apretamos mucho al equipo y al final de la temporada ganamos el Trofeo Asociación. Que daba como premio disputar la Copa Korac la temporada siguiente. Sanchón y yo vimos muy claro que ese podía ser el camino que llevara al Baskonia jugar competiciones europeas.

Teníamos jugadores como Essie Hollis, Terry White, Pablo Laso, Iñaki Garaialde, Aitor Zarate, Alberto Ortega y Josean Querejeta, que fue el mejor jugador del partido con 30 puntos. Tras ese año dejé el equipo, pase a la parte directiva y Pepe Laso volvió a entrenar al Baskonia.

Foto: El Correo. Pepe Laso, Emilio Ruiz, Xabier Añua, Manu Moreno y José Luis Aguiriano en la inauguración del Bakh en 2008

Un club donde los entrenadores han tenido un protagonismo muy especial a lo largo de la historia del Baskonia, ¿cuáles crees que son los que más han calado en este club?

En cuanto a los entrenadores, quiero destacar la figura de Pepe Laso. Un amigo extraordinario y que fue fundamental en la primera etapa de Baskonia en los banquillos.

En cuanto al resto, empiezo con Herb Brown. Fue muy importante para el Baskonia, cuando llegó a Vitoria Brown le preguntó a Querejeta donde estaba su despacho en el pabellón. Entonces no lo había y Josean no dudó en hacer un despacho para ponerla primera piedra de los muchos e importantes cambios a nivel de estructura técnica en el club.

En cambio Manel es un hombre todo corazón, siempre transmitía una alegría, se identificaba con el club, lo daba todo. Tenía una gran conexión con el público y es muy generoso. Le tuve en un curso de entrenador como alumno cuando en la escuela de entrenadores las clases las dábamos Ignacio Pinedo de Estudiantes. Pedro Ferrándiz y yo, y todavía cada vez que nos vemos me saluda con un: “hola profesor”. (Risas).

Acerca de Dusko, su primera etapa fue vital para el Baskonia. Josean deseaba un entrenador del perfil de Ivanovic, con una filosofía de mucha exigencia e implantar un estilo de juego determinado.

Siempre se ha dicho que Dusko era un entrenador que destacaba por su defensa, pero lo que mejor hacía era el ataque. Nunca había visto correr tanto al Baskonia, el equipo era vertiginosamente rápido. Luego los sistema de defensa eran más sencillos, él siempre ha buscado la perfección y es ahí donde el incide mucho en esos detalles defensivos.

Me gustaría ver a Pablo Laso entrenando al Baskonia, lo que está haciendo en el Real Madrid está siendo digno de alabar. A Pablo como quien dice le vi nacer, su padre Pepe vivía en mi casa. Pero veo complicado que Josean por su especial relación con Pablo, pudiera ficharle como entrenador. Creo que Josean prefiere un entrenador más distante para sentirse más cómodo.

Foto: Xabier Añua, junto a Josean Querejeta y Manu Moreno tras contratar a Ramón Rivas en 1989

¿Si tuvieras que elegir tu Dream Team particular entre los jugadores que han pasado por el Baskonia, ¿a quienes escogerías?

Pablo Laso, Calderón, Nocioni, Scola y Oberto son los jugadores que elegiría como mi Dream Team particular. Ese carácter que nos han traído los argentinos, nos ha dado tanta ilusión a la ciudad que es fantástico.

Yo he visto al Chapu hablar en todas las entrevistas con la selección trayectoria en el Baskonia y en Vitoria. Scola exactamente igual. De José Manuel Calderón me gustaría destacar su fortaleza mental.

baskonistas.com

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