
Por Rubén Gazapo Ramos
El 28 de enero de 1989, el Taugres Baskonia visita la cancha del Real Madrid. El conjunto blanco se tuvo que encomendar de nuevo a Drazen Petrovic para no verse sorprendido por la escuadra gasteizatarra que a falta de cinco minutos para el final dominaba 89-90.
El croata asumió el mando del partido y lideró la reacción local con un parcial de 17-6 para sentenciar el partido con el resultado de 106-96.En el Baskonia destacó Ralph McPherson con 30 puntos.




