
Por Rubén Gazapo Ramos
La Final de Euroliga se retoma 12 días después, la serie que se encuentra igualada con un triunfo para cada equipo, tendrá está semana su continuidad en el Buesa Arena, con el lleno de su aforo asegurad, donde entre mañana martes y el jueves Baskonia y Kinder disputarán el tercer y cuarto partido de este playoff.
El conjunto de Dusko Ivanovic cuenta con el factor cancha a favor después de haberse llevado la victoria de Boloinia en el primer partido de la serie, podría lograr el título si gana los dos encuentros ante su afición, un reto nada sencillo ante la escuadra de Ettore Messina que llega a Vitoria-Gasteiz tras proclamarse este fin de semana campeón de la Copa de Italia.

Por euroleague.net
El tercer asalto de cualquier serie de playoffs al mejor de cinco es, por definición, crítico. Sin embargo, en estas finales de la Euroliga, el enfrentamiento de este martes entre el Tau Cerámica Baskonia y la Kinder Bolonia desprende una urgencia casi eléctrica.
La narrativa es fascinante: ¿quién se atrevería a decir que la Kinder no es capaz de asaltar el pabellón alavés por partida doble? Pero, al mismo tiempo, ¿quién osaría dudar de la fortaleza del Tau ante su propia afición? Más intrigante aún será descubrir qué estrellas asumirán el liderazgo de la serie. Victor Alexander dominó el primer encuentro y Antoine Rigaudeau el segundo; ahora, figuras como Rashard Griffith, Elmer Bennett, Manu Ginóbili o Saulius Štombergas aguardan su oportunidad para dejar una huella indeleble en esta final.

El debate previo al choque se ha centrado en la disparidad de preparación. El Tau Cerámica optó por aplazar su compromiso en la Liga ACB para priorizar el descanso, mientras que la Kinder llega tras una maratón de tres partidos en tres noches para alzarse con la Copa de Italia.
A pesar del reposo, Dusko Ivanovic confirmó que dos de sus pilares, Elmer Bennett y Fabricio Oberto, arrastran molestias físicas, aunque se cuenta con su participación. Fiel a su filosofía, el técnico montenegrino restó hierro a la presión del martes: «No dan un trofeo por ganar el tercer partido. No importa quién gane o pierda mañana porque ambos equipos tienen la fuerza mental necesaria para cambiar el ‘chip’ y remontar en el siguiente».
Por su parte, Ettore Messina no ocultó su escepticismo ante la estrategia de descanso de su rival: «Me alegro de haber jugado tres partidos la semana pasada; estamos cansados, pero felices por el título. No entiendo ni comparto la decisión del Tau. Nuestra victoria en la Copa compensa cualquier fatiga», sentenció el técnico italiano, sugiriendo incluso que su mejor versión física podría verse recién en el cuarto partido del jueves.
Al analizar las estadísticas de Bolonia, queda claro que el dominio del rebote ha dictado el destino de los partidos: el Tau Cerámica Baskonia dominó el primero con un 19-12 en capturas, mientras que la Kinder replicó en el segundo con un 18-9.
Otras claves para este tercer duelo incluyen:
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La asfixia a Bennett: La Kinder logró anular al único base puro del Tau en el segundo partido. Una posible solución para Ivanovic sería utilizar a Mindaugas Timinskas para subir el balón, liberando así la capacidad anotadora del estadounidense.
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El factor Griffith: Tras su regreso post-operatorio, se espera que Rashard Griffith recupere su versión más dominante. Hasta ahora, el joven David Andersen ha sido el interior más efectivo de la Virtus, promediando 13.5 puntos y 7.5 rebotes.
El Baskonia cuenta con el factor cancha y una oportunidad histórica de coronarse ante su público si encadena dos victorias consecutivas. No obstante, la Kinder llega con el impulso psicológico de un triunfo contundente y un arsenal de variantes tácticas, tanto en la pintura como en el perímetro.
El martes por la noche, el parqué de Vitoria dictará sentencia. ¿Pesará más el descanso del anfitrión o la inercia ganadora del campeón italiano?












