
Por Rubén Gazapo Ramos
Dos días después y en el mismo lugar se pudo ver al fin a la temible y potente Virtus. Haciendo gala de su calidad e instinto arrollador los de Bolonia no querían ser sorprendidos de nuevo forzando la reaparición de su baluarte interior, Griffith. En esta ocasión los jugadores italianos dieron lo mejor de si mismos y acabaron imponiéndose sobradamente a un voluntarioso Baskonia que echaba de menos a Chris Corchiani lesionado.
El marcador final fue 94-73 con Rigaudeau (23 puntos) y Andersen (14 puntos y 6 rebotes) como hombres más destacados de los locales mientras en los visitantes Alexander volvía a brillar de nuevo (17 puntos 8 rebotes). Esta fue la primera derrota del Baskonia en los Playoffs de Euroliga tras nueve encuentros disputados.

EFE
El Kinder, herido en su orgullo por la derrota del martes pasado, comenzó el encuentro como un auténtico vendaval y abrió hueco de manera fulminante con tres triples. Dos Emmanuel Ginobili que marcaron el comienzo del fin para los vascos (15-8 m.5). Acribillados a triples a lo largo de toda la noche.
El Tau, superado al contragolpe y con Elmer Bennett y Victor Alexander como únicas referencias ante el aro local, entró en barrena mientas los italianos ampliaban su ventaja ataque tras ataque apoyados en el acierto exterior y el inconmensurable trabajo de Griffith dentro de la zona.
La agresiva defensa italiana mejoró con la vuelta a la pista de un Rashard Griffith, que pasó varias veces por el banco para evitar que su situación física se complicase. A partir del minuto siete, el Tau fue materialmente neutralizado y salió del primer cuarto con 32-16 en contra.
Los vitorianos sólo funcionaban a base de los ramalazos de Bennett y Alexander ante el juego exterior boloñés, que funcionó a la perfección en los dos primeros cuartos (7 triples por ninguno de los vascos). Dato concluyente, ya que en el descanso la diferencia ya era de diecisiete puntos para Kinder (52-35).
La zona implantada por Dusko Ivanovic para intentar contener la avalancha ofensiva boloñesa no dio resultado alguno en el tercer cuarto. Ya que el galo Antoine Rigaudeau la destrozó una y otra vez con varios lanzamientos triples sin fallo.
A once minutos del final el Kinder ya había anotado doce triples mientras que el equipo vitoriano seguía negado desde el exterior y con una losa de puntos enorme sobre sus hombres (70-50).
El último cuarto tampoco mejoró la situación para el Tau, que derrochó entrega pese a saberse irremisiblemente perdido. La presión vasca en toda la cancha ya era testimonial, pero los alaveses salieron del Palamalaguti con la eliminatoria empatada y el honor a salvo a pesar del contundente marcador logrado por el Kinder.

Análisis de los Entrenadores (El Correo)
Dusko Ivanovic (TAU): Consideró el 1-1 como un «buen resultado» que mantiene todas las opciones abiertas para ganar el título. Atribuyó la derrota a un inicio «blando y sin agresividad».
Ettore Messina (Kinder): Afirmó que su equipo recobró el «equilibrio y la tranquilidad» necesarios. Destacó el buen juego colectivo por encima de las individualidades.




