
El Baskonia sin hacer un gran partido aguantó el tirón, se supo sobreponer a las pérdidas de balón, a su irregular juego, y a las faltas personales propias pero no así a las penetraciones de jugadores como Spanoulis, Lavkovic o Batiste que decantaron el partido en los últimos tres minutos tras treinta y siete de cierta igualdad.
Los de Obradovic se hacían con el primer puesto de la eliminatoria (84-72).




