Foto:Efe.Pau Ribas,Tiago Splitter y Marcelinho Huertas celebran la primera victoria en el Palau
Efe.
Los de Dusko Ivanovic fueron capaces de imponer un ritmo de partido que atascó y colapsó las ideas y el juego ofensivo del campeón de la Euroliga, hasta el punto de dejar su marcador en unos escuálidos 58 puntos, cuando habitualmente sobrepasa los noventa.
El Caja Laboral tuvo claro el camino desde el salto inicial y con la tranquilidad de tener el primer triunfo en su bolsillo volverá a apelar a su intenso trabajo defensivo para pensar en un segundo triunfo antes de devolver la serie a Vitoria.
El Baskonia repetirá el planteamiento de aplicarse en las labores defensivas entorpeciendo las maniobras de jugadores decisivos como Ricky Rubio o Pete Mickeal, que estuvieron muy lejos de su mejor nivel en el primer envite de la final.
En ataque, Splitter volverá a ser la referencia fajándose con la batería de pívots azulgranas y generando huecos y espacios para los tiradores.





