
Por Rubén Gazapo Ramos

Por euroleague.net
La semifinal de la Euroliga entre el Tau Cerámica y el AEK de Atenas se planteó originalmente como una guerra de trincheras. Al ser dos de las mejores defensas de la temporada (junto a la Kinder Bolonia), se esperaba que los puntos se vendieran caros en los playoffs. Sin embargo, con la serie trasladándose a Vitoria para el tercer encuentro, el guión ha dado un giro inesperado.
El estado de gracia de Stombergas
Las defensas asfixiantes no han podido frenar el talento exterior. Por parte del AEK, Ibrahim Kutluay ha demostrado ser una amenaza imparable incluso para la élite defensiva europea. Pero es Saulius Stombergas quien acapara todos los focos: tras anotar 39 puntos y batir el récord de la Euroliga con 9 triples en la victoria del Tau (65-90), el lituano llega en estado de gracia. «Todos me preguntan lo mismo y no tengo ni idea», confesó Stombergas al aterrizar en Vitoria. «Quizás fue una de esas noches únicas en la vida».
Tras unos partidos discretos debido a una lesión de rodilla, los cinco días de descanso otorgados por Dusko Ivanovic parecen haber surtido efecto. «El problema ha desaparecido, me siento perfecto», afirmó el alero.
Mucho más que un hombre orquesta
Para desgracia del AEK, el peligro del Tau no termina en el perímetro. En el último encuentro, mientras Stombergas martilleaba el aro, Elmer Bennett repartía 13 asistencias (otro récord de la competición) y Victor Alexander dominaba las zonas con 18 puntos y 13 rebotes.
A pesar de la superioridad mostrada en el último choque, Stombergas mantiene la cautela: «No será tan fácil como el anterior, el AEK vendrá a por todas, pero no creo que puedan ganarnos dos veces en Vitoria».
El AEK, contra las cuerdas
El conjunto de Dusan Ivkovic afronta un reto mayúsculo: abstraerse de sus disputas legales externas y superar la presión de los 9.500 aficionados que rugirán en el Buesa Arena. El equipo griego, diseñado bajo un concepto de bloque sin estrellas definidas, pareció desorientado cuando el plan falló. Ahora, necesitan que sus veteranos den un paso adelante.
Ibrahim Kutluay, a pesar de sus molestias en el tobillo, asume la responsabilidad: «Nuestra moral no es la mejor, pero es un partido a vida o muerte. En el baloncesto todo es posible, pero los jugadores con más experiencia debemos marcar el camino a los jóvenes».
Objetivo: evitar Atenas
El Tau Cerámica ya sabe lo que es ganar en territorio griego bajo cualquier circunstancia. Pero su objetivo es cerrar la serie en casa para asegurar el descanso antes de la gran final. Como sentenció Stombergas: «No pensamos volver a Grecia esta temporada».
