
Por Rubén Gazapo Ramos
Los clubes propietarios de Euroleague Commercial Assets (ECA) se reunieron el martes 6 de octubre en Cernobbio (Italia) para debatir y alinear posturas sobre decisiones estratégicas clave relativas al futuro de su propiedad colectiva.
El presidente de la Euroleague Basketball, Dejan Bodiroga, dio la bienvenida a los asistentes y destacó el trabajo realizado por los clubes a lo largo de las últimas décadas, el cual ha impulsado un crecimiento, un interés y un impulso sin precedentes para el baloncesto europeo de clubes.
La reunión continuó con una presentación del CEO de Euroleague Basketball, Chus Bueno, quien ofreció una actualización sobre los avances logrados en relación con la hoja de ruta estratégica aprobada y el plan de negocio a 10 años, así como sobre las prioridades estratégicas clave. Entre ellas se incluyeron la propuesta de conversión de las actuales licencias de 10 años de los trece clubes propietarios en franquicias, y las oportunidades de expansión derivadas de las múltiples ofertas vinculantes recibidas por parte de clubes profesionales de primer nivel.
Transformación en franquicias
Los propietarios de los clubes asistentes acordaron avanzar en el proceso de conversión de las actuales licencias de 10 años en franquicias para los trece clubes propietarios de ECA: Anadolu Efes Estambul, Baskonia Vitoria-Gasteiz, CSKA Moscú, Armani Olimpia Milán, FC Barcelona, FC Bayern Múnich, Fenerbahce Estambul, LDLC ASVEL Villeurbanne, Maccabi Tel Aviv, Olympiacos El Pireo, Panathinaikos Atenas, Real Madrid y Zalgiris Kaunas.
Expansión de franquicias
Los clubes acordaron continuar el proceso para ampliar el número de franquicias. Los propietarios designaron a la Junta Directiva para proseguir con el proceso de revisión y presentar una recomendación final para su aprobación en las próximas semanas.
Rechazo firme a las condiciones de la NBA
La propuesta de la NBA fue calificada por varios de los propietarios como «insuficiente», «agresiva» e incluso «colonialista». Los clubes consideran que la oferta económica infravaloraba el patrimonio de la Euroliga y requería que los accionistas pagaran para transicionar a un modelo de franquicias gestionado íntegramente por la NBA. La competición norteamericana exigía congelar los planes de expansión de la Euroliga y reducir el número de equipos en un mapa europeo que dejaba fuera o relegaba a plazas históricas de gran arraigo.
Apuesta por la hoja de ruta propia. En lugar de ceder el control operativo y comercial a Estados Unidos, los accionistas acordaron seguir adelante con sus propios planes de crecimiento. Esto incluye la consolidación del modelo de franquicias propietario y la futura ampliación de la liga (pasando de 13 a 21 clubes propietarios, y de 20 a 24 equipos participantes).
Pese a esa negativa, las negociaciones abiertas. Aunque la oferta formal en sus términos actuales ha sido desestimada, la vía del diálogo entre la Euroliga, la NBA y la FIBA no está completamente cerrada, si bien la Euroliga exige una valoración de mercado acorde a sus inversiones y el mantenimiento del control del baloncesto europeo.
