Entrevista a Jordi Robirosa

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Jordi Robirosa en Boston

Cómo fueron tus inicios retransmitiendo baloncesto para C33 y cómo era el Baskonia de entonces, quienes jugaban en él y que primeros partidos recuerdas haber retransmitido ¿Quizás todavía en Mendizorroza?

No, no, en Mendizorroza no. Yo había estado en este viejo pabellón como periodista, pero no transmitiendo partidos.Llevo más de 20 años transmitiendo y siempre que he estado en Vitoria ha sido en Zurbano.Lo que si recuerdo de los primeros años era lo inhóspito del lugar y un cierto olor «bestiar», como decimos en catalán: a ganado.

Soy de los veteranos de la Televisión de Catalunya. Me incorporé en 1985 y al poco ya estaba haciendo transmisiones, no solo de baloncesto, sino de muchos otros deportes.

Mi padre fue jugador de baloncesto en su Mataró natal y eso significó que yo conociera el juego desde muy joven.El tempo de la transmisión -que gustó- y un buen dominio del idioma, hicieron el resto.Partidos importantes retransmitidos en Vitoria, qué recuerdos, anécdotas o historias, asocias cada vez que vienes a nuestra tierra con el baloncesto como medio.

Llevo más de 1000 transmisiones en esta santa casa mía y todavía me ilusiona ponerme los cascos para locutar un partido. Ah, muy importante: tanto da que sea unas finales de la NBA o unos cuartos de la Euroliga como un partido de baloncesto femenino en La Seu d’Urgell.

Partidos muchos y algunos ciertamente importantes.Recuerdo unas semifinales de la ACB con Herb Brown de entrenador contra el Joventut. Fue un partido enormemente competido que ganó el Baskonia -entonces Taugrés- y en el cual el portorriqueño Ramón Rivas terminó lesionado.

Recuerdo que mi compañero Lluís Canut y yo mismo lo ayudamos a ir al vestuario.Puedo contar con los dedos de una mano las veces que el equipo catalán de turno ha gando en Vitoria de los muchos partidos que he transmitido allí. Lógicamente,los más sonados han sido los de la liga ACB de hace dos temporadas y los cuartos de final de la Euroliga de este año. Sin duda, estos partidos generarán nostalgia en mi recuerdo:enormes encuentros.

¿Qué te sugiere el pabellón, el ambiente, la afición de VItoria?

Mira, yo soy catalán y para mí desplazarme a Euskadi es un placer. Trabajar en el Buesa Arena es como hacerlo en casa: ni un mal gesto,ni un mal detalle de nadie, ni de la afición, ni del personal del club, ni de la prensa local o de los jugadores: ningún problema. Piensa que hay pistas en las que procuro que no se me oiga hablar en catalán para evitar insultos y males mayores.Es así de triste y penoso.

En Gasteiz, Bilbo o Donostia es exactamente todo lo contrario.Además me gusta la ciudad: una de las cosas que me proporciona más placer es alojarme en el Canciller Ayala y escaparme un rato al Museo de Bellas Artes que está en el precioso paseo dónde se encuentra Ajuria Enea: me relaja muchísimo estar un buen rato entre buena pintura vasca.

Relaciones con los jugadores, entrenadores, de las diferentes plantillas baskonistas, de quienes guardas mejores recuerdos, amistad….

Tengo buena relación con muchísima gente. Empiezo por Josean Kerejeta, a quién recordaba bien en su etapa de jugador del Joventut. Creo que Josean es el mejor presidente que existe ahora mismo en el baloncesto europeo:lo que ha hecho con este club en el marco de una ciudad pequeña como es Vitoria es increíble.

Creo incluso que los aficionados del Baskonia no son conscientes de tanto mérito. Continúo con Alfonso Churruca, el jefe de prensa, que casi lleva más años que yo, que ya es decir.

¿Jugadores? Muchos: desde Pablo Laso hasta Sergi Vidal, pasando por Andrés Nocioni, Luis Scola, Chicho Sibilio o el ya mencionado Ramón Rivas.

¿Entrenadores?El que más, sin duda, Manel Comas: un crack dentro y fuera de la pista y una persona que supo captar lo que significaba el Baskonia perfectamente. También tuve una muy buena relación con Herb Brown a quién, de hecho, todavía voy a ver cada vez que acudo a un All-Star o a unas finales de la NBA.

La retransmisión que guardes con más cariño en tu hemeroteca particular, o la más complicada.Complicadas, muchas.

Aquellas que realizas en medio de la afición rival -me ha sucedido en Tel Aviv i me pasó en Huesca dónde un señor mayor me quería pegar con una radio- o las que tienes que hacer con medios insuficientes: sin tener visión de pista o monitor o, lo peor de todo, cuando escuchas tu propia voz con retraso, «delay».Entonces te vuelves loco.

No obstante, como soy un locutor experimentado, para todo tengo soluciones.

Es difícil que pierda los nervios por estas cuestiones. Las que guardo con cariño son bastantes. La primera: un Jugoplastika-Barcelona en Split, con Radja, Perasovic, Kukoc e Ivanovic en pista. La final de la Euroliga del 2003 en Barcelona, con victoria del Barcelona. O el ascenso del Manresa en Huelva hace tres temporadas. Ha habido muchísimas más alegrías que sinsabores, sin duda.

¿Cómo se siente al Baskonia históricamente en baloncesto catalán?

Sin duda, con afecto.Pero no por el baloncesto en sí, sino por la idiosincrasia de las aficiones, de los pueblos.En líneas generales,los vascos siempre serán bienvenidos en Catalunya y viceversa.

Cuando yo era jovencito y un simple aficionado, los partidos contra el entonces Vasconia de los Junguitu, Luquero y Capetillo eran partidos fáciles.Era habitual que fueran a Mataró y salieran vapuleados.

Ahora las cosas han cambiado: esa es la única diferencia. El afecto es el mismo.Es muy evidente que en Catalunya siempre gustará más que el Tau gane la Liga y no que lo haga un equipo español. Perdón: quería
decir un equipo que no fuera catalán o vasco: en que estaría yo pensando.

¿Tu relación con otros periodistas, y gente que sigan habitualmente al Baskonia?

Poca, francamente. Tengo una muy buena relación con los locutores de ETB,especialmente con Xabier de la Fuente («Iturriko»),a quién conozco desde hace mucho tiempo.

Tenemos muchos pareceres semejantes y eso nos ayuda a conversar con mucha fluidez. También tengo buena relacion con Iñaki Garaialde, a quién recuerdo bien como jugador. Nos entendemos bien. Del resto, pocas noticias.

Un deseo para el 50 aniversario.

Que se cumplan 50 más. Y tal vez el deseo de ver jugadores vascos en el equipo. Es algo que echo en falta: a nosotros nos ayuda mucho ver catalanes en los equipos profesionales y de esto adolece el Baskonia.

Aurrera Baskonia: Baskonia Endavant!!!!!!

 

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