El futuro es nuestro, gracias Baskonia.

Allí crecía el club y con él los chavales que saltábamos a la cancha a recoger los autógrafos de Jeelani, Ortega, Garayalde, Larry Micheaux o McPherson. Los derbis contra Bilbao, las victorias contra el Joventut el minuto de silencio por la desgraciada muerte de Fernando Martín y Petrovic martilleando la canasta, son  parte mis recuerdos en aquel pabellón.