Si estaba Baskonia, estaba Muntion por Roberto Arrillaga.

Foto:@Arrillaga junto a Rafa Muntión en el último Supercanasta 

Por Roberto Arrillaga 

A Rafa Muntion le descubrí un día hace 30 años en el dial que en casa escuchábamos a mediodía. El problema era que yo al llegar el fin de semana lo cambiaba. Por entonces había “carruseles” de baloncesto en la radio y las multiconexiones exclusivas del deporte de la canasta gastaban buena parte de mis fines de semana que recuerdo invernales, crudos y oscuros.

Los fines de semana tenían el mismo patrón. Por la mañana jugamos en el equipo del colegio y por la tarde, los que tocaba, a Mendizorroza con nuestro carné sin derecho a asiento. Cuando no, cuando el Taugrés (como nos costó el cambio tras tanto tiempo como Caja de Álava) jugaba en Granada, León, Valladolid o en Huesca (por decir “otras ciudades” de entonces) los amigos quedábamos para pasarnos por los recreativos con una bolsa de pajitas al peso del Gretel (novedad por aquel tiempo) preguntando a las dependientas, como si por ser empleadas de Querejeta tuvieran que saberlo, como iba el Baskonia.

Los días que nos quedábamos en casa yo escuchaba a García y su Tiempo de Juego de baloncesto. Desconocía por entonces, que había una retransmisión exclusiva de Baskonia en Radio Vitoria. No había promoción y si la había a mi no me llegaba. Además las cabinas de Mendizorroza estaban arriba, en un lateral, escondidas nunca pensé que estuvieran habitadas. Hasta que llegó este día que os cuento en el que, de casualidad, pasé por el dial inamovible de mi casa.

Foto:Saski Baskonia. Roberto Arrillaga entrevistando a Igor Rakocevic en el Media Day de la Final Four de 2007 junto al resto de periodistas locales en el Buesa Arena.

Y apreció Rafa. 

Técnicamente increíble. Su voz llenaba la antena (qué difícil es eso) narrando con ritmo y pasión. Enseguida empaticé con él. (Una gran lección profesional para el futuro que yo aún ni intuía). Me hacía “ver” el partido, me divertía con su sencillez y lo que era más increíble aún es que estaba en todos los sitios. Si estaba Baskonia, estaba Muntion. Era uno más de la plantilla. Prácticamente otro jugador.

Yo aterricé en esto del periodismo, de manera seria, en el año 98. Mi bautismo se produjo en Valencia, con una paella en la Pepica y con Gadou siendo el base en la final de Baskonia frente al Barça. Por allí Rafa estaba en su casa. Hablaba con los periodistas “nacionales” de tú a tú, con los del departamento de comunicación de la Acb, con los jugadores, con los entrenadores… ¡yo quiero eso! -me dije- el respeto, la admiración y la colaboración por parte de un mundo, el de la canasta, que es maravilloso.

Un día, a la vuelta de un viaje a Moscú en 2004, Rafa me dio su teléfono y habló conmigo de igual a igual. Me transmitió empatía, una vez más, y me dio un opinión sobre mí y nuestra profesión que sigo guardando como un trofeo de Euroliga.

Al fin y al cabo, Rafa Muntion es parte de todos. Las ovaciones en la Copa del Rey y en la Euroliga son y serán únicas para una profesión que entre tanto palo y mala práctica necesita de vez en cuando recordar al mundo que: el periodismo del extrarradio tiene calidad y que los medios deben apostar seriamente por los periodistas. Si son de baloncesto, mejor. Recuerden: Ya hay un caso de éxito: Rafael Muntion Ruesgas. Se me va a hacer raro que no preguntes primero.

You must be logged in to post a comment Login