
Por Rubén Gazapo Ramos
Baskonia cae en el último suspiro ante una canasta de Kendrick Nunn. En un partido en el que los azulgranas ha mostrado de nuevo muchos altibajos, y falta de acierto de tres (7/26). Pero que llegó a igualar el marcador a falta de 5,4 segundos para el final del encuentro. La escuadra de Paolo Galbiati suma su tercera derrota en Euroliga.
El partido se decidió en la última posesión. Tras una espectacular remontada del Baskonia, Trent. Forrest, tras recibir una falta personal, anotó el primer tiro libre, falló a propósito el segundo y capturó su propio rebote para anotar y empatar (84-84). A falta de 5,4 segundos, Panathinaikos buscó a su mejor jugador, Kendrick Nunn. Que anotó la canasta decisiva para darle el triunfo a su equipo, pese a la defensa de Diallo, que no pudo o supo gastar una falta personal. Cuando Baskonia no estaba en el bonus de los tiros libres.
Panathinaikos, llevó el control durante buena parte del partido, gracias a los 30 puntos de Nunn. Por su parte, el Baskonia de nuevo ofreció su juego impreciso, a veces caótico, con decisiones individuales pero con poca consistencia, que lo mismo permitía a su rival obtener rentas superiores a los diez puntos como que de nuevo ajustaba el marcador. A pesar de todas esas imprecisiones y una cierta mejoría defensiva, Baskonia llegó al descanso con un esperanzador 36-42.
Luwawu-Cabarrot, fue el jugador más destacado en el bando azulgrana con 16 puntos, especialmente en los primeros 20 minutos de juego. Ya en el tercer cuarto, Baskonia incluso llegó a tomar la delantera tras un 7-0 de parcial (43-42). Pero la irrupción de Juancho Hernangómez, apoyado en la contribución Cedi Osman y Nunn, lanzaron de nuevo a los atenienses 56-71 en el tramo final del tercer cuarto.
El debut de Rodions Kurucs con la camiseta del Baskonia y el empeño de Tadas Sedekerskis que firmó dobles figuras con 10 puntos y 10 rebotes, sirvieron para que los alaveses tuvieran una última esperanza de volver al encuentro. Ante un Panathinaikos que pese a su mayor fondo de armario y estrellas, no acaban de rematar la victoria.
Los triples finales de Cabarrott y Diallo, colocaron el marcador en 81-84 a falta de 34 segundos para el final. Después una falta de Grant precedió al 1+2 de Forrest para igualar el partido. Y cuando el Buesa Arena celebraba la reacción local que podría llevar el partido a la prórroga, Kendrick Nunn echó un jarró de agua fría a un Baskonia. La escuadra alavesa, todavía muy verde que aún no conoce esta temporada la victoria.




