
Foto: Hugo Sconochini en Virtus Bolonia
Por Rubén Gazapo Ramos
Tras el revés judicial del «caso Timinskas«, Baskonia se mueve en el mercado y ficha al internacional argentino Hugo Sconochini. Nacido en Cañada Gómez hace 30 años, el escolta albiceleste mide 1,92 metros, y las últimas cuatro temporadas ha vestido la camiseta de Virtus Bolonia. Aunque la temporada pasada estuvo apartado del conjunto italiano tras dar positivo en el control antidopaje en el mes de octubre.
Finalmente, en agosto, Hugo pudo reaparecer en el Torneo de Las Américas, con su selección, Argentina, se proclamó campeón de esta competición logrando la clasificación para disputar el próximo Mundial en Indianápolis. En Vitoria, Sconochini se reecontrará con sus compañeros de selección, Luis Scola, Fabricio Oberto y Andrés Nocioni.

Sconochini, es de la generación de 1971, formado en Sport Club Cañadense de su localidad natal, fue compañero del ex-baskonista Marcelo Nicola. Ambos jugaron bajo la dirección de legendario técnico argentino León Najnudel, asistido por Julio Cesar Lamas.
Al igual que Nicola, Hugo fue uno de los primeros jóvenes talentos argentinos en dar el salto al baloncesto europeo. Apenas cumplida la mayoría de edad. Firmó por el Viola Reggio Calabria donde permaneció entre 1990 y 1993. Asentado en el baloncesto italiano, dio el salto a Olimpia Milán, militando dos temporadas (1993-1995). Y de Milán a Roma en el curso 95/96.

La apertura del mercado europeo a través de la Ley Bosman en 1996 , Sconochini, que contaba con la nacionalidad italiana, firmó por Panathinaikos. El conjunto de Atenas había conquistado su primera Euroliga unos meses atrás.
Su entrenador, Bozidar Maljkovic reunió a jugadores europeos, que ya no ocupaban ficha de extranjeros, como el pívot español, Ferran Martínez y al hispano-argentino Marcelo Nicola. Cedido por Baskonia en su último año de contrato con la entidad azulgrana. Sconochini solo permaneció en la capital griega una temporada.
Ese año el conjunto verde ganó la Copa Intercontinental disputada entre Rosario, Argentina y Atenas, ante Olimpia B.C de Venado Tuerto.

Después retornó a Italia para jugar en Virtus Bolonia, el equipo en el que mayores éxitos cosecho en su carrera. En su primer año, 1998, Sconochini fue campeón de la Euroliga, tras ganar la Final Four disputada en Barcelona, y también de la Lega.
La temporada siguiente, 98/99, los de Bolonia entrenador por Ettore Messina sumaron su palmarés la Copa de Italia. La trayectoria del exterior argentino en Virtus Bolonia se vio interrumpida tras dar positivo en un control anti-doping, realizado el 15 de octubre del año 2000. Después del partido que jugó con su equipo ante Montespachi Siena.

Los resultados del análisis revelaron dosis superiores a las permitidas de narandrosterona (derivado de la nandrolona). La justificación llegó por el uso de un colirio para los ojos, denominado Keratyl. Que cuenta con altas dosis de sulfato sódico de nandrolona, según relata El Correo.
Sconochini se quedó sin trabajo, sin sueldo. Dejó de percibir unos 800.000 dólares (140 millones de pesetas) y fue apartado por su antigua escuadra.
Ahí comenzó un largo y vejatorio proceso para el jugador. La Federación Italiana le impuso cinco meses de sanción. Una pena que el Comité Olímpico Italiano (CONI), después de la reclamación del jugador, elevó a ocho meses.
Durante ese periodo el jugador se mantuvo activo entrenado con un equipo de la Serie C. Su plan físico se completó con la practica de Kick Boxing y sesiones de pesas en el gimnasio para no perder la forma.
La sanción finalizó el 15 de agosto de 2001. Justo un día antes del arranque del Torneo de las Américas. Y todo ello, una vez que el juez admitió la «involuntariedad» del jugador.




